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Fueron 36 segundos los que marcaron un antes y después en la ciudad de Monterrey. El menor de 15 años disparó contra su maestra y compañeros. La maestra y dos alumnos están graves.
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Niño deja estela de sangre y terror

Fueron 36 segundos los que marcaron un antes y después en la ciudad de Monterrey. El menor de 15 años disparó contra su maestra y compañeros. La maestra y dos alumnos están graves.

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Autor: Superchannel
18 de enero de 2017 a las 22:48 · 612 Vistas · 2 min de lectura

Fueron 36 segundos los que marcaron un antes y después en la ciudad de Monterrey. El menor de 15 años disparó contra su maestra y compañeros. La maestra y dos alumnos están graves.

Por: Reforma

Monterrey, NL.- En una escena inédita en Monterrey y en México, un menor de 15 años sacó una pistola en su salón de clases y abrió fuego.

En sólo 36 segundos, el adolescente identificado como Federico hirió a tres de sus compañeros y a su maestra. Instantes después se quitó la vida de un disparo.

Hasta los primeros minutos de hoy, dos alumnos y la profesora eran reportados graves, mientras que otro estudiante estaba fuera de peligro.

Los hechos, ocurrieron en el Colegio Americano del Noreste, en un sector de clase media alta al sur de Monterrey.

Tranquilo y seguro en el manejo del arma, el joven –que de acuerdo con la autoridad estatal sufría depresión– realizó el ataque con una pistola calibre .22 durante la clase de química de noveno “A”, equivalente a tercero de secundaria.

Una mañana triste e inédita

Eran las 8:50 horas de acuerdo con la cámara de seguridad del salón de clases, cuyo video circuló en redes, pero el cronómetro estaba mal ajustado: era una hora antes. No había más de 20 chicos en el aula de tercero de secundaria o noveno grado del Colegio Americano del Noreste. En el video, Federico lucía apartado y sin moverse. Pasaron muy cerca de él dos compañeros. El cronómetro marcó el equivocado 8:51 con 14 segundos cuando, sin ponerse de pie, el joven de 15 años extendió su diestra con el arma y disparó.

Las redes nutrieron la historia insólita: adolescentes, legiones “Holck”, ansias de agresión. Mucho internet y soledad. “Ya estamos como en Estados Unidos”, dice Rosario, una de las pocas vecinas que asoman el rostro en este sector. Por la tarde llegaron las primeras ofrendas florales. Y por la noche, la sicosis: rumores de futuros ataques. Así terminó el día más triste vivido en Monterrey.

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